Menú Cerrar
Protección contra Incendios

En protección pasiva contra incendios es frecuente hablar de “resistencia al fuego” como si se tratara de una única característica. Sin embargo, detrás de una clasificación de resistencia al fuego existen diferentes criterios de desempeño que permiten determinar cómo se comporta un elemento constructivo cuando es sometido a un incendio.

Entre ellos, dos conceptos fundamentales son la integridad y el aislamiento térmico.

Comprender la diferencia es esencial para especificar correctamente puertas, portones, cerramientos, sellados y otros elementos destinados a la sectorización contra incendios.

¿Qué entendemos por resistencia al fuego?

La resistencia al fuego describe la capacidad de un elemento constructivo para mantener determinadas prestaciones durante un período de tiempo cuando es sometido a condiciones normalizadas de incendio.

Por ejemplo, cuando se indica que un elemento tiene una clasificación RF60, se está haciendo referencia a un comportamiento frente al fuego durante un período determinado, bajo las condiciones y criterios establecidos por la norma de ensayo y clasificación correspondiente.

Pero decir simplemente “60 minutos” no explica por sí solo qué prestaciones mantuvo el elemento durante esos 60 minutos.

Aquí aparecen conceptos como integridad y aislamiento térmico.


¿Qué es la integridad?

La integridad se refiere a la capacidad del elemento de impedir que el fuego y los gases calientes atraviesen el elemento hacia el lado no expuesto durante el tiempo especificado.

En términos sencillos:

La integridad busca evitar que el incendio atraviese el elemento.

Durante un ensayo de resistencia al fuego se observa, entre otros aspectos, que no se produzcan fenómenos que permitan el paso del fuego o de gases calientes a través del elemento.

Esto resulta especialmente importante en elementos destinados a separar sectores de incendio, como:

  • puertas cortafuego;
  • portones cortafuego;
  • cerramientos;
  • tabiques;
  • muros;
  • sellados de penetraciones;
  • determinados sistemas vidriados.

Una puerta puede mantener su integridad durante un determinado período, evitando que las llamas y los gases calientes pasen al sector protegido.


¿Y qué es el aislamiento térmico?

El aislamiento térmico es una prestación diferente.

No alcanza con impedir que las llamas atraviesen el elemento: en determinados usos también es necesario limitar el aumento de temperatura en la cara que no está directamente expuesta al incendio.

En otras palabras:

La integridad evita el paso del fuego; el aislamiento limita la transmisión de calor.

Durante un ensayo se controlan las temperaturas en el lado no expuesto de acuerdo con los criterios establecidos por la norma aplicable.

Esto es particularmente relevante cuando detrás del elemento protegido existen:

  • vías de evacuación;
  • personas;
  • materiales combustibles;
  • instalaciones;
  • otros sectores que deben permanecer protegidos.

Integridad y aislamiento no son lo mismo

Esta diferencia puede visualizarse de manera sencilla:

Prestación¿Qué controla?¿Cuál es su objetivo?
IntegridadPaso de llamas y gases calientesEvitar que el fuego atraviese el elemento
Aislamiento térmicoIncremento de temperatura en la cara no expuestaLimitar la transmisión de calor

Por eso, cuando se analiza una clasificación de resistencia al fuego, es importante conocer qué criterios fueron evaluados y qué clasificación corresponde al producto o sistema ensayado.


¿Por qué es importante para una puerta cortafuego?

Una puerta cortafuego no debe analizarse únicamente por el material con el que está fabricada.

Su comportamiento frente al incendio depende del conjunto completo:

  • hoja;
  • marco;
  • núcleo;
  • juntas;
  • bisagras;
  • sistema de cierre;
  • cerradura y herrajes;
  • eventuales visores;
  • dimensiones;
  • configuración de instalación.

Por eso, una modificación aparentemente sencilla puede afectar el comportamiento del conjunto.

Agregar un visor, modificar los herrajes, alterar el marco o cambiar determinados componentes no debería considerarse automáticamente equivalente al producto ensayado.

La resistencia al fuego es una prestación del sistema ensayado y clasificado bajo determinadas condiciones, no simplemente una propiedad genérica de una chapa, una placa o un material aislante.


¿Qué significa entonces EI60?

En los sistemas de clasificación europeos, por ejemplo, es habitual encontrar designaciones como EI60.

La letra:

E = Integridad

I = Aislamiento térmico

El número:

60 = período de clasificación, expresado en minutos

Por lo tanto, EI60 identifica un elemento que cumple los criterios de integridad y aislamiento térmico durante 60 minutos, conforme a la norma de clasificación aplicable y bajo las condiciones correspondientes.

Este tipo de clasificación permite expresar con mayor precisión qué prestaciones se están exigiendo.


¿Por qué esto es importante al redactar un pliego?

Una especificación como:

“Puerta cortafuego 60 minutos.”

puede resultar insuficiente si no se determina con precisión qué norma, ensayo, clasificación y prestaciones debe cumplir el producto.

Una especificación técnicamente adecuada debería establecer, según corresponda:

  • clasificación de resistencia al fuego requerida;
  • norma de ensayo y/o clasificación aplicable;
  • dimensiones y configuración;
  • tipo de instalación;
  • prestaciones exigidas;
  • características de los accesorios;
  • documentación respaldatoria;
  • requisitos de certificación o evaluación;
  • condiciones de identificación y trazabilidad.

Esto permite comparar productos de manera objetiva y evita interpretar que dos elementos con la misma cantidad de minutos necesariamente ofrecen exactamente las mismas prestaciones.


La protección pasiva se basa en prestaciones verificables

La resistencia al fuego no debería entenderse simplemente como “cuántos minutos aguanta un producto”.

Detrás de una clasificación existen criterios de desempeño, métodos de ensayo y condiciones específicas que permiten determinar cómo se comporta un elemento frente al fuego.

Comprender la diferencia entre integridad y aislamiento térmico es, por lo tanto, un primer paso fundamental para interpretar correctamente las clasificaciones de resistencia al fuego y especificar soluciones de protección pasiva.

CAFIPPIB — Cámara Argentina de Incendio y Blindajes

La correcta especificación, evaluación, instalación y mantenimiento de los sistemas de protección pasiva contra incendios son componentes fundamentales de una estrategia integral de seguridad contra incendios.

Artículos relacionados