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Protección Pasiva contra Incendios

Un muro cortafuego no es solamente un muro

La sectorización y compartimentación son principios fundamentales de la protección pasiva contra incendios.

Su objetivo es dividir un edificio en sectores capaces de limitar la propagación del fuego, el humo y los gases calientes durante un período determinado, permitiendo ganar tiempo para la evacuación, la intervención de los servicios de emergencia y la protección de otros sectores del edificio.

Sin embargo, para que una sectorización sea efectiva, no alcanza con especificar un muro con una determinada resistencia al fuego.

El desempeño debe mantenerse en todo el sistema de separación.

Esto incluye el muro propiamente dicho, pero también sus puertas, portones, vidrios, juntas, sellados, penetraciones de instalaciones, encuentros y cualquier otra abertura o elemento incorporado.

Una sectorización es tan efectiva como lo sea el elemento más débil que la atraviesa o interrumpe.


¿Qué significa sectorizar un edificio?

La sectorización consiste en establecer límites físicos capaces de restringir la propagación del incendio entre diferentes sectores de un edificio.

Por ejemplo, un proyecto puede requerir un cerramiento con una determinada resistencia al fuego para separar:

  • sectores de incendio;
  • áreas de circulación y evacuación;
  • salas técnicas;
  • depósitos;
  • estacionamientos;
  • áreas de producción;
  • habitaciones y sectores de internación;
  • escaleras protegidas;
  • centros de transformación;
  • salas de máquinas.

En estos casos, el cerramiento funciona como una barrera frente al incendio.

Pero una barrera deja de ser efectiva si incorporamos dentro de ella un componente que no posee las mismas prestaciones requeridas.


El principio del “eslabón más débil”

Imaginemos un tabique diseñado para proporcionar una determinada resistencia al fuego.

El sistema está compuesto por un muro que cumple, por ejemplo, una clasificación EI 120.

Pero en ese muro se incorpora una abertura vidriada.

Si el vidrio utilizado solamente proporciona integridad frente al fuego (E) y no cumple el requisito de aislamiento térmico I, esa abertura no posee las mismas prestaciones que el resto del cerramiento.

El problema no está en que el muro haya dejado de cumplir su ensayo como muro.

El problema es que la sectorización resultante presenta una discontinuidad que no ofrece la prestación requerida para el conjunto.

Por eso, no sería técnicamente correcto especificar:

“Muro EI120 con cualquier vidrio resistente al fuego.”

La abertura debe contar con una solución compatible con la prestación requerida por el cerramiento.


Un ejemplo: vidrio parallama en un tabique cortafuego

Este concepto se vuelve especialmente claro cuando hablamos de vidrios.

Existen vidrios que pueden ofrecer protección frente al fuego mediante diferentes mecanismos y con diferentes criterios de desempeño.

Un vidrio parallamas puede estar diseñado para impedir el paso de llamas y gases calientes durante un período determinado, pero no necesariamente proporciona aislamiento térmico durante ese mismo período.

Por lo tanto, si tenemos un tabique que requiere:

EI60

y colocamos una abertura con un vidrio que únicamente cumple:

E60

la abertura no cumple la condición EI60 requerida por el tabique.

En consecuencia, la sectorización presenta en ese punto una prestación inferior a la requerida.

El problema puede representarse así:

TABIQUE EI60

→ muro EI60
→ estructura EI60
→ sellados EI60
→ encuentros correctamente resueltos
→ vidrio E60

El muro puede haber sido diseñado para EI60, pero la abertura no mantiene el aislamiento térmico requerido.

Por lo tanto, no puede considerarse que esa abertura mantenga la misma prestación que el cerramiento.


No alcanza con que el vidrio sea “resistente al fuego”

Este es uno de los errores más frecuentes en la especificación.

La expresión:

“Vidrio resistente al fuego”

por sí sola no define qué prestación está ofreciendo.

Es necesario conocer qué criterio de desempeño cumple y durante cuánto tiempo.

No es lo mismo:

  • E60
  • EI60
  • E120
  • EI120

Aunque todos incorporen una referencia temporal de 60 o 120 minutos, las prestaciones son diferentes.

La letra E está relacionada con la integridad, mientras que la I corresponde al aislamiento térmico.

Por eso, cuando un proyecto requiere una determinada clasificación para un cerramiento, el elemento vidriado que se incorpora debe ser seleccionado de acuerdo con esa exigencia.


La sectorización debe analizarse como un sistema

El mismo principio se aplica a todos los elementos que atraviesan o forman parte de una barrera cortafuego.

Puertas

Una puerta colocada en un muro cortafuego debe proporcionar la prestación de resistencia al fuego requerida para esa aplicación, considerando el conjunto de hoja, marco, herrajes, juntas y sistema de cierre.

Portones

Los portones cortafuego deben mantener la prestación requerida en la configuración para la cual fueron ensayados o evaluados.

Vidrios

Los cerramientos y vidrios resistentes al fuego deben seleccionarse según la clasificación requerida y las condiciones de instalación.

Sellados

Una penetración de cables, bandejas, cañerías o conductos puede convertirse en un punto débil si el sistema de sellado no proporciona la prestación necesaria.

Juntas y encuentros

Las juntas entre diferentes elementos constructivos también forman parte de la barrera y deben resolverse adecuadamente.


Las instalaciones también pueden comprometer una sectorización

Una situación habitual se produce cuando un muro ha sido correctamente construido, pero posteriormente se realizan instalaciones.

Se realizan perforaciones para:

  • cables;
  • bandejas;
  • cañerías;
  • conductos;
  • sistemas eléctricos;
  • instalaciones sanitarias;
  • climatización;
  • telecomunicaciones.

Si estas penetraciones no son correctamente selladas, se genera una discontinuidad en la barrera.

El muro original puede haber sido ensayado y clasificado con una determinada resistencia al fuego, pero una perforación sin la protección adecuada puede comprometer la función de sectorización en ese punto.

Por eso, los sistemas de sellado de penetraciones forman parte fundamental de la protección pasiva.


¿Qué debe verificarse al especificar una solución?

Cuando se proyecta un cerramiento destinado a sectorizar un edificio, no debería analizarse solamente la resistencia del elemento principal.

Es necesario considerar:

1. El muro o tabique
¿Qué clasificación debe cumplir?

2. Las aberturas
¿Existe alguna puerta, portón o cerramiento vidriado?

3. Los vidrios
¿Cumplen la misma prestación requerida?

4. Las penetraciones
¿Existen instalaciones que atraviesen el cerramiento?

5. Los sellados
¿El sistema de sellado es adecuado para esa aplicación?

6. Los encuentros
¿Cómo se resuelven las uniones con pisos, cielorrasos, columnas y otros elementos?

7. La instalación
¿La solución instalada reproduce las condiciones bajo las cuales fue ensayada o evaluada?


Una clasificación no debe interpretarse de manera aislada

Uno de los principales objetivos de la protección pasiva es evitar que el incendio encuentre caminos alternativos de propagación.

Por eso, especificar correctamente una barrera cortafuego significa analizar el sistema completo y sus puntos singulares.

Un muro EI120 atravesado por una penetración sin protección no mantiene la misma condición en ese punto.

Un muro EI120 con una puerta que no cumple la prestación requerida tampoco mantiene la sectorización prevista en esa abertura.

Y un muro EI120 con un vidrio que solamente proporciona integridad, cuando la abertura requiere integridad y aislamiento, presenta una discontinuidad en su prestación de protección.


La pregunta correcta no es “¿el producto es cortafuego?”

La pregunta debería ser:

¿El producto proporciona la prestación de resistencia al fuego que requiere esta aplicación?

Y, todavía más importante:

¿La solución completa mantiene la sectorización requerida?

Esta diferencia es fundamental.

Un producto puede ser técnicamente apto para una determinada aplicación y, sin embargo, ser inadecuado para otra que exige una clasificación superior o diferentes criterios de desempeño.


Sectorizar es construir una barrera continua

La protección pasiva contra incendios funciona mediante un conjunto de soluciones que deben actuar coordinadamente.

Muros + puertas + portones + vidrios + sellados + encuentros + penetraciones

Todos forman parte de una misma estrategia.

Por eso, la correcta especificación de una solución de sectorización no consiste únicamente en asignar una clasificación al muro.

Consiste en garantizar que cada componente que forma parte de esa barrera o la atraviesa sea compatible con la prestación de protección requerida.

En protección pasiva contra incendios, el detalle importa.

Porque una barrera cortafuego no debe ser solamente resistente al fuego.

Debe ser una barrera continua, correctamente especificada, instalada y mantenida.

CAFIPPIB — Cámara Argentina de Incendio y Blindajes
Promoviendo el conocimiento, la profesionalización y las buenas prácticas en protección pasiva contra incendios.

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