En el ámbito de la seguridad contra incendios, circula una idea equivocada pero extendida: que es posible «certificar una puerta existente» —ya instalada en un edificio— simplemente colocándole burletes, pintura intumescente o accesorios especiales, y así convertirla en una puerta cortafuego.
Evolución de la protección pasiva: análisis de una puerta cortafuego de los años 80 retirada de una planta industrial En el marco de un proceso…